religión

¿La religión es un valor?

Anoche me pasó algo curioso. Nada del otro mundo, pero curioso, eso sí. Sucede que un desadaptado empezó a trolearme via Twitter (o sea, insultar sin fundamento, solo para desquitar sus frustraciones conmigo) a raíz de mi artículo de fin de año en el que explico por qué soy ateoLe pedí amablamentesin caer en su bajo nivel de insultos, que si según él yo no tenía argumentos (o mis argumentos eran malos), que los refute uno a uno. Digo yo, eso es lo que hacen las personas inteligentes, refutan argumentos, plantean contraargumentos, debaten alturadamente. Pero decir: "no tienes argumentos" y luego te sigo insultando, y añadir: "no voy a refutar tus argumentos porque no tienen nivel" (estoy parafraseando) es propio de un completo ignorante. Cualquiera puede hacerlo, yo mismo se lo podría hacer al mismito Vargas Llosa (con ser quién es), decirle que no tiene argumentos, que no me voy a molestar en refutarlos porque no valen la pena, o que vergüenza que así sea Premio Nobel. ¿Captan la idea?, esos ataques sin fondo son propios de personas con inteligencia de plantas. He aquí la ameba (que está también en la imagen que inicia este post).

¿Por qué soy ateo?

Prendo la televisión y veo un comercial sobre un nuevo producto maravilloso. Un cepillo para el pelo que tiene unas lucecitas que harán que la calvicie desaparezca y el pelo vuelva a crecer. A todas luces es descabellado, un "engaña-tontos", pero dicen que está comprobado científicamente (aunque no dicen quién lo ha comprobado científicamente), muestran unos gráficos de computadora, farfullan palabras complicadas que la gente normal toma como salidas de expertos en la materia.

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