Ordena tu cerebro con mapas mentales

Una de las herramientas más importantes que uso para mejorar mi productividad son los mapas mentales; de hecho, no podría vivir sin ellos y no sé qué clase de vida llevaba antes de usarlos. Soy muy consciente de que conocer en qué consisten los mapas mentales pueden hacernos a todos muy productivos y alcanzar metas que de otra forma las veríamos lejanas o imposibles.

 
Lo resumo en una frase: 
 
"Los mapas mentales desenredan tu cerebro"
 
Les pongo un ejemplo sencillo: en estos días estoy en proceso de mudanza. Y mudarse es el tipo de proyecto que a cualquiera nos revuelve la cabeza: mover muebles, ropa, artefactos, por donde empiezo, cuánto tiempo me queda, que personal de apoyo debo contratar, etc. Otro ejemplo: una fiesta de cumpleaños. Invitados, comida, local, música, presupuesto, animación, regalos, sillas, llamadas para averiguar precios, etc. Si nos vamos a un terreno más empresarial pensemos en la redacción de una propuesta comercial, la presentación de un nuevo producto o la elaboración de un proyecto novedoso. Todos ellos son casos en los que la cantidad de ideas que nos bombardean son tantas que el cerebro queda hecho un nudo.
 
Mi consejo:
"Cada vez que tengas el cerebro lleno de ideas desordenadas o cada vez que un proyecto se estanque porque no sabes por donde continuarlo, usa un mapa mental".
Un mapa mental es un dibujo que representa todas esas ideas que nos cruzan por la cabeza en desorden e intenta darles una estructura coherente, asociando ideas relacionadas, aplicando jerarquías y liberando todo nuestro potencial creativo. Una enorme ventaja de un mapa mental es que permite organizar una lluvia de ideas (brainstorming). Si no sabes de que te hablo:
"Una sesión de lluvia de ideas consiste en lanzar la mayor cantidad de ideas posibles sobre un tema determinado. Ninguna idea debe rechazarse pues se busca cantidad antes que calidad. La cantidad de ideas permite ver posibilidades que de otra forma nunca se nos habrían ocurrido. Es en un proceso posterior a la lluvia de ideas que se estructura y discrimina todas las propuestas; pero en la sesión misma no, pues se busca liberar todo el potencial."
En otras palabras, con una lluvia de ideas, sueltas ideas sin parar y un mapa mental te permite organizarlas después y empezar a ver el panorama. Por ejemplo, en mi proceso de mudanza se me vienen a la mente:
  • Desalojar la casa actual
  • Llamar a la compañía de teléfonos para transferir el servicio a otra direccion
  • Llevarme los muebles
  • Empaquetar juguetes
  • Acondicionar las nueva casa
  • Empaquetar mis libros
  • Llevar artefactos
  • Conseguir personal de apoyo, etc.
No interesa el orden, no interesa la importancia (si te pones a empezar en eso desde el inicio estás muerto) solo interesa que todas esas ideas que tienen bloqueado tu cerebro salgan de ahí y pasen a un mapa mental donde usarás tu imaginación para darles forma:
 
Una vez que las vayas visualizando en el mapa empezarás a ver las conexiones y las irás ordenando. Poco a poco, verás como tu proyecto toma forma:
Acá no termina, obviamente; sin embargo, notarás el enorme avance del estado de bloqueo mental que tenías al inicio al estado actual en el que puedes visualizar todo el panorama de tu proyecto. Recién ahora es el momento de pensar en jerarquías, estructura y cosas de esas. Eliminarás las ideas fuera de lugar, añadirás ideas nuevas que se te vayan ocurriendo (ni siquiera importa donde las añadas, puesto que puedes moverlas después a donde correspondan) y decidirás cuál será tu próxima acción para que tu proyecto avance.
Así que ya sabes, la próxima vez que tu cerebro se bloquee no te sientas mal (a todos nos pasa), desenredalo con un mapa mental y sé más productivo. Lo mismo para todos los proyectos que tienes estancados, desempólvalos con un mapa mental.
En un próximo post te explicaré como se crea un mapa mental correctamente.
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