¿La religión es un valor?

Anoche me pasó algo curioso. Nada del otro mundo, pero curioso, eso sí. Sucede que un desadaptado empezó a trolearme via Twitter (o sea, insultar sin fundamento, solo para desquitar sus frustraciones conmigo) a raíz de mi artículo de fin de año en el que explico por qué soy ateoLe pedí amablamentesin caer en su bajo nivel de insultos, que si según él yo no tenía argumentos (o mis argumentos eran malos), que los refute uno a uno. Digo yo, eso es lo que hacen las personas inteligentes, refutan argumentos, plantean contraargumentos, debaten alturadamente. Pero decir: "no tienes argumentos" y luego te sigo insultando, y añadir: "no voy a refutar tus argumentos porque no tienen nivel" (estoy parafraseando) es propio de un completo ignorante. Cualquiera puede hacerlo, yo mismo se lo podría hacer al mismito Vargas Llosa (con ser quién es), decirle que no tiene argumentos, que no me voy a molestar en refutarlos porque no valen la pena, o que vergüenza que así sea Premio Nobel. ¿Captan la idea?, esos ataques sin fondo son propios de personas con inteligencia de plantas. He aquí la ameba (que está también en la imagen que inicia este post).

¿Y a que viene todo esto? En realidad ni siquiera vale la pena contar esta anécdota porque mendigos de atención aparecen a diario por este espacio. Pero, sucede que al pedirle que refute mis argumentos, este sujeto dijo que primero regrese al colegio y aprenda valores (insulto gratuito, propio de quien tiene pereza de usar su cerebro). Y yo me quedé cavilando un rato: ¿por valores querrá decir que la religión en sí es un valor o que respetar a la religión por más que no crea en ella es un valor? Me inclino a creer que, inconscientemente, se refería a ambas situaciones.

Bueno, lo segundo (que es un valor respetar la religión así uno sea ateo) está ampliamente demostrado en este artículo. En el que quedó bien claro que la religión tiene más respeto del que merece y que una persona con principios morales correctos no puede respetar a la religión, sería como respetar al narcotráfico o a las dictaduras. ¿Y lo primero? (lo de que la religión en sí misma sea un valor), es un sofisma que esgrimen de una forma bastante penosa todos los creyentes. Porque ellos afirman, en lo más profundo de su ser, que ser creyentes los convierte en seres llenos de virtud, incapaces de hacer mal alguno o de cometer pecado (o si lo cometen, dios les puso una prueba, que convenientes). Es muy común, y lamentable, ver como muchas personas confían ciegamente en un desconocido solo porque dice pertenecer a una iglesia y lleva una biblia en la mano. Para mí es terrorífico. Gente inocente que bloquea su capacidad de detectar el riesgo, de escepticismo y de desconfianza (características que nos permiten mantenernos con vida) solo porque alguien dice ser religioso y les embota el intelecto. Y lo contrario, ateos señalados con el dedo, como si no creer en su religión fuera lo más abyecto del mundo, y como si no creer significara en sí mismo ser portador de todos los males y ser capaz de realizar todas las bajezas concebibles. En resumen, para el fanático religioso, el ateo (o agnóstico, con el que comparte muchos puntos en común) no posee una escala de valores y no posee virtud alguna. ¿Por qué? Pues pregúntenselo a ellos. Aunque será en vano, jamás responden con argumentos, evaden los argumentos como un cerdo evade una barra de jabón (he aquí un ejemploy otro), le tienen terror a usar la inteligencia para desentrañar la lógica de su creencia (o de la no creencia del resto).

Creer en una religión no es un valor. Como dijo Vargas Llosa (en El pez en el agua), la religión pertenece al ámbito de la vida privada. Pero está lejos de ser un valor, de participar de las virtudes que nos hacen más o menos humanos. Y quizás reciba insultos por decirlo; pero no hay problema, estoy acostumbrado. Como dijo Einstein: "Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición por parte de mentes mediocres"

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