Steve Jobs ha partido

El más grande genio y visionario de los negocios del siglo XX nos ha dejado víctima del cáncer. Tan solo ayer comentaba el libro de Jay Elliot El camino de Steve Jobs y hoy me entero que el fundador de Apple ha fallecido. No lo podía creer, pero el sitio web de Apple confirma la noticia.

Steve Jobs no fue solo un genio de la tecnología, fue también un genio de los negocios, sin duda el ejecutivo de negocios más talentoso del siglo, quien se atrevió a reescribir las reglas de la industria una vez, y luego otra, y otra y otra. E hizo historia. Porque yo creo firmemente en eso: la única manera de ser inmortal es hacer historia, cambiar el mundo y que tu legado se mantenga en el tiempo. Solo ciertos individuos grandiosos pueden conseguirlo, uno fue Steve. Steve que fue echado de Apple por su carácter, que estuvo a punto de ir a la cárcel cuando era muchacho y que tenía un ímpetu que simplemente no podía concebir las cosas a otro modo que no fuera el suyo. Se atrevió a cambiar el mundo, y lo hizo. Esa gente pasa a la historia, no la que no ve más allá de su cheque de fin de mes y que no se atreve a asumir riesgos.

Y donde vayamos vemos el legado de Steve. Así no uses los productos de Apple. Desde que usas un mouse, tienes menús desplegables en la pantalla de tu computadora o sueñas con comprarte un iPhone o Ipad (o ya los tienes) has sido bendecido con el legado de Steve Jobs. Si tienes un teléfono con pantalla táctil que se maneja con los dedos (así no sea un iPhone) es Steve Jobs, si tienes un reproductor portátil de música o la escuchas desde tu teléfono, nuevamente es Steve Jobs. Incluso si lloraste con Toy Story 3, es una vez más: Steve Jobs.

No existen las palabras exactas para definir la importancia de lo que este hombre hizo por la humanidad, de la tristeza que significa que una maldita enfermedad haya acabado con un genio, de la incertidumbre de cómo será el mundo sin él a partir de ahora.

Gracias Steve Jobs por crear un mundo diferente.