¿Y si mañana aparecen academias que te aseguren el ingreso a la secundaria?

Ensayaré un guion mismo Misión Imposible:

Un laboratorio multinacional crea una nueva enfermedad para la cual también tienen creada la cura. Puesto que solo ellos tienen la cura, su preocupación es expandir la enfermedad para que mucha gente requiera el remedio y solo ellos puedan venderlo y así sus ingresos sean gigantescos.

¿Y a que viene esto?

Las academias han creado el mito de que el ingreso a la universidad es el clímax de la educación juvenil, que un ingresante ha alcanzado el cenit intelectual. Que el ingreso se lo debe a su academia, a las noches que no durmió, a las fiestas a las que no fue y a los amigos que dejó de lado. Y que ingresar es lo más maravilloso del mundo, comparable a una medalla olímpica o un bachillerato. Y los padres ya se tragaron el cuento, cuando sus hijos ingresan hacen fiestas, reparten cervezas, dan discursos emotivos. No importa si su hijo ingreso al octavo o décimo intento, igual ya ingresó. Las academias usan el sistema del laboratorio del ejemplo anterior, crean la enfermedad (la creencia de que el ingreso es increíblemente difícil, que es absolutamente imposible ingresar solo con los conocimientos adquiridos en el colegio o repasando en casa) y solo ellos tienen la cura (solo ellos pueden hacer que el estudiante ingrese).

Existen casos peores: profesores de academia que se burlan de ciertas universidades porque su examen de admisión es más sencillo, o se burlan de ciertas carreras porque el puntaje requerido para ingresar no es tan alto. En Aduni (la roja hasta los huesos Aduni), por ejemplo, es costumbre arraigada despotricar contra carreras de poco puntaje. He conocido amigos, ex alumnos y familiares que sienten vergüenza (VER-GÜEN-ZA) de expresar su vocación por miedo a la burla y terminan postulando a una carrera "bien vista" solo por la presión del entorno. Si estas academias impulsan el ingreso a la universidad, ¿no debería ser parte de su labor la de orientar la vocación, las capacidades y el método de estudio?

En Trilce (la del dirigente de la U, Juan Carlos Noli, a quien más le importa su equipo y sus barras bravas y sus pleitos que sus colegios), se anunció con bombos y platillos que se estaba creando la más grande enciclopedia del sistema preuniversitario del Perú. Y a falta de mayor creatividad, le pusieron un nombre, huachafo, ofensivo para cualquier intelectual, ridículo por decirlo directo: "El gordito". Este "libro" debía contener todos los temas de todos los cursos (sería un libro por curso). Hasta ahí todo bien (salvo el nombre tonto), pero cuando empezamos a redactarlo (yo participé en esa redacción) recibimos una orden venida del mismo dirigente de la U que en sus ratos libres juega a educador: el bendito libro debía contener 100 preguntas de opción múltiple (las que tienen cinco alternativas) pero solo dos hojas (cuatro carillas) de teoría. No interesaba si el tema en cuestión era corto o extenso: solo podía tener cuatro carillas de teoría. Y nosotros devanandonos los sesos, preguntándonos cómo rayos sintetizamos todo el Siglo de Oro español en cuatro carillas, o los aspectos del verbo en cuatro carillas. O el caso contrario, ¿cómo exprimimos un tema corto para sacarle cien preguntas de opción múltiple? El libro salió, al menos tuvieron la decencia de pagar a quienes tuvieron una mayor participación en él (algo inusual en Trilce, aunque no fue mucho, al menos pagaron); pero por ahí anda, lleno de errores de teoría y con preguntas tan forzadas que ofenden (como preguntar diez veces cuántos artículos encuentra en la siguiente oración, solo variando la oración).

Pero ¿quién da la orientación vocacional a los chicos?, ¿quién les hace un paseo didáctico?, ¿una visita a un museo? No, claro que no, esas son labores del colegio. Y es verdad, son labores del colegio, pero más allá de labores del colegio, son labores propias de una buena educación. ¿Quién respeta al alumno que quiere postular a la USMP, a la URP, a la PUCP?

Una vez una alumna me preguntó si le recomendaba postular a una universidad nacional o a una privada. No lo dudé un instante y le dije: si puedes pagarla, ve a una privada. Cuando me preguntó por qué, le respondí: "tienen baños limpios".

Y no solo tienen baños limpios, sino mejores profesores (con las pensiones que pagan en que cerebro anormal cabe que enseñen profesores mediocres ahí), mejor infraestructura (¿existe algun sanmarquino que no haya hecho cola para usar una computadora lenta y podrida de virus?), entre otras cosas. Claro que no todas las particulares son buenas (el escándalo de Alas Peruanas, que fue bien camuflado por el Apra, nos abrió bien los ojos en ese tema).

Sin ir más lejos, el último examen de admisión a San Marcos incluyó preguntas como estas:

Los siguientes versos: "¿Por que a verte volvi, Silvia querida?/ ¡Ay triste! ¿Para que? ¡Para
trocarse/ mi dolor en mas triste despedida!"
 pertenecen a:

  1. Ricardo Palma.
  2. Jose Asuncion Silva.
  3. Mariano Melgar.
  4. Carlos Augusto Salaverry.
  5. Jose de Esponceda.

Seriale la alternativa que exhibe correcta puntuacion del enunciado.

  1. Al entrar al aula chicos, saluden; al salir, cierren la puerta.
  2. Al entrar al aula, chicos saluden; ai salir, cierren la puerta.
  3. Al entrar al aula; chicos saluden; al salir, cierren la puerta.
  4. Al entrar al aula, chicos, saluden; al salir, cierren la puerta.
  5. Al entrar al aula, chicos, saluden, al salir, cierren la puerta.

Si un triángulo rectángulo, recto en A, tiene 5cm de hipotenusa y se cumple que senB=2senC, entonces el área del triángulo es:

  1. 2,5 cm2
  2. 5 cm2
  3. 5,1 cm2
  4. 5,5 cm2
  5. 5,2 cm2

¿Me dice alguien cuál de esos temas no se ven en el colegio? Si alguien no me cree, ahi van las respuestas:

La primera es Mariano Melgar. Cualquier alumno atento a clase sabe que Mariano Melgar estuvo enternamente enamorado de Silvia, así que ni siquiera es necesario acordarse de los versos porque el nombre Silvia ya nos hace pensar en Melgar. Tema de 4to año de secundaria.

La segunda es la alternativa d: "Al entrar al aula, chicos, saluden; al salir, cierren la puerta" Son dos expresiones opuestas (las ideas de entrar al aula y salir del aula) por lo que deben separarse por punto y coma. En la primera expresión aparece un vocativo (chicos) que debe separarse por coma y en la segunda expresión se coloca una coma porque se ha invertido el orden sintático natural (debería ser "cierren la puerta al salir"). Tema de primer año de secundaria: puntuación.

En la tercera el razonamiento es sencillo, si la hipotenusa mide 5cm asumamos que los catetos son b y c, opuestos a los vértices B y C respectivamente. Por tanto, el seno de B sería b/5 y el seno de C sería c/5, por el dato que nos dan:

 

Por lo tanto, la respuesta es la alternativa b. Quinto año de secundaria, tema: funciones trigonométricas.

¿Entonces? ¿De verdad es de vida o muerte estudiar en una academia? Y ojo que no reniego de las academias en sí, porque me parece completamente válido que un estudiante entre un par de meses a repasar conceptos que no tiene muy frescos. Pero de ahí a matricularse un año y otro y otro, intentar año tras año ingresar al punto que se plantean el ingreso como una de sus más altas metas (una encuesta a estudiantes de secundaria demuestra que su meta ya no es ser profesional, sino "ingresar", miren a donde estamos llegando), descuidar sus estudios porque, total, en la academia veré todo esto. ¿Es esa la educación realmente? ¿Querer aprender en pocos meses varios temas, tener un aprendizaje memorísitico sin mayor análisis, desconocer métodos de estudio como la lectura, el fichaje (ahora con software), la investigación que les serán vitales a los estudiantes desde el primer ciclo?

¿Un estudiante puede ingresar a la universidad solamente con los conocimientos adquiridos en el colegio? Mi respuesta es un rontundo sí y tengo argumentos y pruebas de sobra para rebatir a cualquier oportunista que diga lo contrario. Si a eso sumamos la informalidad y las pésimas condiciones de estudio y laborales, estas academias realmente son lupanares y no centros de estudio. ¿Se acuerdan de los locales de Vallejo en Chancay, Tacna, el local de Aduni en Huancavelica, el de Trilce en Rufino Torrico, el de Saco Oliveros en Av, Arequipa o el de Pitagoras frente a la UNI?

Dirán que la educación estatal es tan mala que hace necesaria la academia. Pues, están razonando de forma anormal. Si la educación es mala la solución no es una academia, la solución es corregir esa educación. Los colegios preguniversitarios son solo una extensión de las academias y no han conseguido más que niños probeta que ingresan a los 10, 11 o 12 años para ser recontra promocionados en pancartas y letreros. ¿Eso es educación?

Yo suelo explicar mis ideas con analogías para simplificarlas al extremo de que todos me entiendan con suma rapidez. Decía:

Imagínense que un alumno termina la primaria y se matricula en una academia para postular a la secundaria. Deja de dormir, empieza a alterarse emocionalmente por su ingreso a la secundaria, le asaltan temores, miedos y complejos. Su familia lo presiona, en la academia le hacen creer que si no ingresa es un fracasado. Y cuando por fin ingresa la familia hace fiesta, el muchacho siente que ha logrado la más alta meta de su vida y que su nombre será grabado en mármol para las generaciones futuras. Pero, ¿no se supone que el paso a la secundaria debe ser un proceso de rutina?, lo mismo que debe ser el paso del colegio a la Universidad. Un paso de rutina, pero hoy lo toman como mi analogía.

¿Llegará el día en que el ingreso a la secundaria sea otra pesadilla adolescente y estas academias aprovechen para llenarse los bolsillos? Lamento mucho decirles esto pero, ese horrible día ya llegó. A los hombres de bien solo nos queda luchar desde nuestras trincheras para mejorar la educación. Deséennos suerte.

Apéndice

¿No me creen que ese funesto día ya llegó? A las pruebas me remito:

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