¿Qué me mira precachimbo?, ¿quiere una fotografía mía en la UNI calato?

Cada cierto tiempo, a uno de esos tipos que ven a las academias no como un apoyo a mejorar la baja calidad de educación (aunque es el cuento que les repiten a padres y adolescentes) sino como a la gallina de los huevos de oro (que si pudieran la destriparían de una vez) se le ocurre una idea que raya entre el ridículo y la estupidez más simiesca.

Hace unos días, visitando a un cliente, pasé por el callejón que está frente al puente de la UNI, alrededor del cual, entre puestos de comida, de fotocopias, librerías y demás funcionan tres academias (e, increíblemente, un colegio). A saber: Pitágoras, Saco Oliveros y Alfa. Pero no voy a hablar de las condiciones de hacinamiento o de las nulas vías de escape o de los evidentes arreglos por debajo de la mesa que debieron haber para que Defensa Civil los deje operar, sino algo que ni yo mismo (con lo crítico que soy hacia estos lugares) habría esperado.

Sucede que me crucé con una ex alumno de colegio que estudia actualmente en Pitágoras. Nos quedamos un par de minutos conversando y en eso escuchó gritos alocados con frases como: "¡La UNI lo es todo!", "¡La uni, la uni!", etc, etc. Era más bulla que otra cosa y me era difícil identificar exactamente las frases, pero era obvio que venía de alumnos y que trataba sobre la UNI. Le pregunté a mi alumno si tenía idea de donde venía semejante estupidez y me dijo que de su academia. Me contó que con bastante frecuencia los obligan a gritar supuestamente para inspirarles seguridad y motivarlos a ingresar. Y mucho peor, si no gritas como idiota, no te permiten salir. O gritan todos o no salen. Inevitablemente, me recordó a esos tristes casos de "Empresas trasnacionales" estafando muchachitos a través de varios días de "clases de motivación en ventas" solo para robarles al final.

—¿Nadie tiene el valor para decirle en la cara al tipo que los obliga a gritar que no han ido a jugar al cachaco sino a estudiar? —pregunté.

Lamentablemente, los adolescentes son bastante manipulables (aunque ellos, en la rebeldía natural que su edad les da, se fuercen en negarlo) y por lo visto, todos caían en la trampa mental de creer que este es un método que los ayudará a ingresar. Digo yo, mañana algún tonto de Pitágoras le pondrá un nombre rimbombante a esta práctica repulsiva (tipo Sistema Helicoidal, que no significa nada, pero se inventan una cháchara engaña bobos y las masas caen) y dirán que es su sistema educativo.

Y así seguirán con sus enormes letreros diciendo que ingresar es lo máximo, divinizando el ingreso solo para que una vez dentro, el cachimbo no sepa leer, tomar notas, hacer investigaciones, organizar información, etc. Si estas academias de verdad paliaran el problema del bajo nivel educativo, ¿no creen que en 30 años ya deberíamos ver los efectos de su "renovación educativa"? Pero nada, el ausentismo universitario sigue igual, la proporción de alumnos que egresan y los que ingresan es la misma. Los estudiantes universitarios que no poseen ni una cultura general básica es la misma. Lo único que vemos es como estas academias crecen como un cáncer, carcomiendo todo indiscriminadamente.

¿Mejora de la educación o simples minas de oro?

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